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lunes, 14 de noviembre de 2011

Juan Manuel, ¡Renuncie!

Por: Juan Pablo Gutiérrez Alzate –  @elmiquitojpg


Desde luego que el miércoles 09 de noviembre Manizales marchó en honor a las cerca de 50 víctimas del Barrio Cervantes, por ello una de las consignas más repetidas fue la “Por el Agua, por la Vida, Manizales nunca olvida”, pero había una motivación adicional que llevó a más de 12 mil manizaleños a las calles: Exigir la Renuncia del Alcalde.

Esa noche Manizales se mostró cívica, seria y respetuosa pero INDIGNADA. Y el motivo de su indignación no es otro que la ineptitud de sus dirigentes, que se ha sumado a las conocidas dificultades que conlleva una ciudad ubicada en el filo de la montaña. Sin embargo, y como quedó claro durante la marcha, al Alcalde se le exigió que “No excuse su torpeza en la Naturaleza”.

No importa que de su nefasta gestión falten sólo 47 días, no importa que ya no sea técnicamente viable una solicitud de revocatoria del mandato, no importa que el daño ya esté hecho, lo que verdaderamente es importante, es que Juan Manuel Llano salga por la puerta de atrás, que sepa que su conducta mezquina e irresponsable mereció el desprecio y el reproche de miles de manizaleños que le dijeron: “Llano, Llano, LlaNoMás”.

La dignidad es una cualidad que nos es inherente por el solo hecho de ser humanos, también, según la RAE se trata de la “gravedad y decoro de las personas en la manera de comportarse”, por eso he sido insistente en que, si bien nos es natural, podemos ir acabando con nuestra dignidad, en especial entendida desde la mencionada acepción.

Porque si algo ha sido Juan Manuel Llano, es ser indigno. Su triunfo como Alcalde se debió a la coalición de partidos que han tenido el poder durante cerca de 15 años en Manizales, y sorprenden porque lograron emular los exabruptos de la otra pérfida coalición, alcanzando su mismo “éxito”, pero en mucho menos que los 40 años que esta estuvo allí encaramada. Su ejercicio no ha sido menos indigno, sólo es recordar la muestra de lambisquearía y arrodillamiento de que hizo gala cuando René Pérez Joglar, vocalista de la agrupación Calle 13, saliera a una entrega de premios con una camiseta de que decía “Uribe PARA bases militares” y en un acto de censura inaceptable, vetó el concierto de la que hoy es una de la bandas musicales más importantes del Continente.

Podríamos mencionar una gran cantidad de hechos que han empañado esta administración, con el necesario “broche de oro” de los hechos que nos llevaron a estar 410 horas sin agua y a la irreparable pérdida de medio centenar de personas. Sin embargo, sólo uno de los hechos que ha acaecido en esta nefasta administración hubiera ocasionado que un político decente, en otras latitudes, renunciara. Cosa, que desde luego acá en Colombia, no se estila.

Pero que sólo resten 47 días para el final del su mandato, que ya no sea técnicamente viable una solicitud de revocatoria del mandato y que el daño ya esté hecho, no son excusas para no seguir exigiendo, por nuestra dignidad y la suya: Juan Manuel, ¡Renuncie!.

jueves, 10 de noviembre de 2011

miércoles, 9 de noviembre de 2011

¡Manizales beso tu nombre!

Manizales beso tu nombre, que se escuchó gallardo, cívico y comprometido toda la noche
Que significa juventud, la de tus ideales, la de tus principios, la de tu compromiso con la vida
Beso la orilla de tu cielo, que hoy alberga a quienes nos dejaron, pero que nos esperan
Y de pie te canto salud, y canto por tu integridad, tu bienestar y por la alegría de tu gente

Sobre tu frente cruza un águila, que es el estandarte de tu altura, de tu hidalguía
Y a tus pies un río de miel, el de tus glorias, tus triunfos y tus alegrías
Y arde la vida bellamente, a veces arrebatada, mas siempre presente
En el varón y en la mujer, y en el niño y el anciano, en el padre y la madre, en toda la ciudad

La Patria entera oye la música, compuesta en el fragor del amor por nuestra patria chica
Que sale de tu corazón, y se esparce para que los que perdimos, no se hayan ido en vano
Y mira hoy hacia tu frente¸ y apunta hacia el mejor futuro que nos merecemos
 Que se levanta como el Sol, e irradia con su luz a toda una nación necesitada de esperanza

¡Por el agua, por la vida, Manizales nunca olvida!




martes, 1 de noviembre de 2011

312 Horas sin agua y contando...



Si a usted le dijeron que ya llegó el agua, o 

peor, que nunca se fue, LE MINTIERON,

como suelen hacerlo estos Ineptos y Reelegidos

Criminales que tenemos por Dirigentes de esta 

merecidamente cagada ciudad...

lunes, 3 de octubre de 2011

¿Y Manizales qué?

Por: Juan Pablo Gutiérrez Alzate - @elmiquitojpg



A finales del año anterior tuve la posibilidad de visitar Medellín. Como siempre, uno queda fascinado con la vida de la capital de la montaña, la amabilidad de la gente, el clima, la infraestructura, el comercio, entre otros. Aproveché una oportunidad que tuve, me monté en el Metro y me dirigí a la nueva línea del MetroCable, la “Jota”, inaugurada hace más o menos tres años, que conduce a los sectores de San Javier, Juan XXIII, Vallejuelos y La Aurora, en las comunas Nororiental y Noroccidental de esa ciudad.

Uno se siente como esos narradores omniscientes de las novelas, sobrevolando las zonas que hasta entonces eran la cara oculta del portentoso y próspero Medellín. El espectáculo es sobrecogedor, la miseria, la ropa colgada, los niños semidesnudos y barrigones recorriendo las intrincadas callejuelas que circundan las barriadas, los tejados con publicidades políticas descoloridas, que seguramente para esta época ya estarán retocados; se trata de un cuadro cargado con realismo mágico pintado con todo lo que ha sido Colombia. Sin embargo, ese recorrido es una prueba de que Medellín aceptó sus miserias, su atraso, y que reconoció que estos ocultos habitantes eran también medellinenses, paisas, antioqueños “de pura cepa”, y además que tenían derecho a acceder a esa Medellín cosmopolita e incluyente que conocemos en el resto del país y del mundo.

No hace mucho, me dirigía a mi oficina caminando, en el trayecto me crucé con la estación Centro del Cable Aéreo de Manizales. Vi como un desprevenido usuario descendía de un taxi y se acercaba a la portería de la estación, llevando consigo un maletín de viaje, por lo que presumí que se dirigía a la Terminal de Transportes. Un funcionario del Cable Aéreo le informaba al usuario que ese día y durante siete días más el servicio estaba suspendido por mantenimiento.

Esta escena llevó a mi mente inmediatamente a la línea del MetroCable de Medellín, y me puse a pensar en las consecuencias que tendrían la ocurrencia de un hecho similar en las líneas J o K del Metro antioqueño. Sin duda –pensé- en Medellín hubiera habido cuando menos una manifestación, tal vez también algunos disturbios y llamados de concejales y líderes comunales al pronto restablecimiento del servicio. Acá en cambio, no pasaba nada, tal vez sólo una pequeña rabieta del usuario distraído que se enteraba en la puerta de la inactividad del sistema, y que abordaba un taxi hacia la Terminal.

Me cuestioné entonces sobre la utilidad, necesidad y oportunidad del servicio que presta el Metro Cable de Manizales. Me pregunté si el trazado del mismo hacía parte de una política de movilidad para la ciudad, si se pretendía la satisfacción de las necesidades de transporte de las personas más necesitadas de la ciudad, tal como se hace en Medellín. Mis cuestionamientos se aumentaron con la nueva línea que está pendiente de ser inaugurada, que comienza en el sector del Cable y concluye en el ecoparque Los Yarumos. ¿Qué beneficios sociales traen estas líneas del Cable?, ¿cómo mejora la calidad de vida de los manizaleños al usar estos servicios?, ¿disminuyen los costos que las familias manizaleñas tienen que invertir en transporte?.

Mis dudas no solamente recaen sobre el logro de los objetivos sociales (si es que los hay) del proyecto, también me cuestiono sobre las ventajas económicas del mismo. ¿Será que el trazado actual ya construido, se corresponde con el sector que más población puede transportar el sistema?, ¿está garantizada la viabilidad financiera con base en los aportes de los usuarios del mismo, o será una carga más para los contribuyentes de la ciudad?, ¿cómo sería el promedio de uso, y consecuentemente, el de recaudación del Sistema si, por ejemplo, existiera una línea del Cable Aéreo con destino la Comuna Ciudadela del Norte donde está el grueso de la fuerza laboral de Manizales?.

Estoy presto a recibir las respuestas a estas y otras inquietudes, las cuales comparto con otros ciudadanos respecto de este proyecto, que valga acotar, está en el corazón y en las ilusiones de muchos manizaleños, incluso de los adoptivos, como yo.