miércoles, 14 de septiembre de 2011

5 Minutos con la Constitución III


    El cambio de paradigma: Nuevos Principios, La Dignidad Humana, El Trabajo, la Solidaridad y la Prevalencia del Interés General.



Por: Juan Pablo Gutiérrez Alzate - @elmiquitojpg

El futuro estaba en nuestras manos. El documento final de la Constitución ya estaba terminado y su vigencia dependía de la interiorización por parte de todos los colombianos de sus nuevos planteamientos.

El giro que dio Colombia con este nuevo texto fue de 180°, la orientación y el enfoque de la Constitución de 1991 son completamente distintos a los de su antecesora. Desde el artículo primero se avizoran los cuatro nuevos principios que son eje de esta nueva Colombia: La Dignidad Humana, El Trabajo, La Solidaridad y la Prevalencia del Interés General.

Estos cuatro principios son transversales a todo el texto constitucional y en consecuencia a todas las normas de menor jerarquía. El mejor ejemplo del cambio del paradigma está en la Ley 599 de 2000, es decir en el Código Penal. Esta Ley, expedida nueve años después de la entrada en vigencia de la Constitución, afirma en su Artículo Primero que: El Derecho Penal tendrá como fundamento el respeto a la dignidad humana.

El hombre se ubicó en el centro de nuestra Constitución, y en función suya están todas las instituciones que ésta construyó. El Estado debe ser entonces un medio para el cumplimiento efectivo de las necesidades básicas de todas las personas, no al contrario como ocurría en el pasado, un obstáculo para la satisfacción de esas necesidades.

El nuevo modelo de Estado nos hace corresponsables de un futuro común.

Comprender en qué consisten estos cuatro principios nos dará una idea clara de cómo es nuestra Constitución, veamos:

La dignidad humana es el respeto inherente a toda persona, que merece por el sólo hecho de serlo. Es por lo tanto, el origen y la fuente de todos los demás derechos y principios inspirados en una Constitución del talente de la nuestra. La dignidad, por lo tanto reviste los demás derechos y principios, pues es un requisito para la efectiva materialización de los mismos. Incluye en sí misma la búsqueda de la plenitud de hombre para que tenga la posibilidadde expresar todo su ser, todo su potencial. La dignidad es la posibilidad de ser hombres, de serlo plenamente.

El trabajo, por su parte, se trata de un Derecho-Deber, un Principio, porque los ciudadanos que estén en edad laboral tienen la obligación de hacerlo, si es que desean solventar sus propias necesidades, partiendo de la premisa (un poco egoísta) de que las mismas sólo le competen e interesan a él y que por lo tanto sólo es el único beneficiado de dicha prestación, sin embargo, es también un Derecho, pues el trabajo humano no puede estar al arbitrio exclusivo de las Fuerzas del Mercado que terminarían por convertir a los obreros en meros medios para la adquisición de más y más riqueza (consideración mucho más egoísta), y por lo tanto debe ser regulado, al establecer unos mínimos que garanticen a los trabajadores la posibilidad de que, a cambio de su labor, se les retribuya con lo necesario para su subsistencia digna. El profesor Germán Isaza Cadavid afirma al respecto que “la fórmula el trabajo es un derecho y una obligación social” equivale al enterramiento del individualismo radical.‖

Por su parte la Corte Constitucional ha afirmado que la solidaridad es un valor constitucional que presenta una triple dimensión. Ella es el fundamento de la organización política; sirve, además, de pauta de comportamiento conforme al que deben obrar las personas en determinadas situaciones y, de otro lado, es útil como un criterio de interpretación en el análisis de las acciones u omisiones de los particulares que vulneren o amenacen los derechos fundamentales y agrega que la solidaridad ha dejado de ser únicamente un precepto ético y reviste, en el Estado Social de Derecho, un valor de primer orden en cuanto a la sujeción de los particulares a la Constitución y a la ley. La solidaridad garantiza la meta común de la materialización de los derechos de todos.

Finalmente, respecto de la Prevalencia del Interés General podemos decir que constituye el principio más propio del Estado Social de Derecho, toda vez que representa la garantía efectiva de los derechos al mayor número de personas, sin ir, precisamente por ser democrático, en desmedro de los intereses de los particulares ni mucho menos de las minorías.

Estos cuatro principios están reflejados en los Derechos que tenemos como colombianos, que serán el tema de una próxima entrada.

Nota del Redactor: Esta entrada hace parte de un grupo de nueve ensayos breves conmemorativos de los 20 años de la Constitución Política de Colombia, difundidos a través de la Emisora Cultural Caldas FM, de la Gobernación de ese Departamento.

martes, 6 de septiembre de 2011

¿Horror con Horror se paga?


Por: Juan Pablo Gutiérrez Alzate - @elmiquitojpg

Tenía 14 años, estaba en el colegio y las clases fueron suspendidas, exigimos saber qué estaba pasando y nos condujeron a la sala de videos, allí rutilante CNN nos mostraba las horrorosas imágenes de las portentosas Torres Gemelas en llamas, la indescriptible sensación de pánico que se veía en los rostros de los newyorkinos que protagonizaban ese holocausto, y que nosotros, en la seguridad del colegio, veíamos en vivo gracias a la “magia de la televisión”.

Teníamos clase de español y el profesor -Antonio Ma. Cadavid López- nos dijo: ¡El mundo no volverá a ser el mismo!. No se equivocó.

El espanto no cesaba y ante nuestros ojos incrédulos colapsaban las que por un momento fueron las mayores alturas construidas por el hombre, en una bola de polvo horrible que evocaba las películas apocalípticas. El ataque, como recordamos, no se limitó al World Trade Center, también el Pentágono fue impactado por uno de los Aviones secuestrados por los musulmanes fundamentalistas, y también trataron de atacar la Casa Blanca, lo que fue impedido, no por los ejércitos trillonariamente dotados, sino por los valientes pasajeros que dieron su vida por la seguridad de su nación.

El 11 de septiembre de 2001 es una fecha indeleble en la historia de la humanidad, y lo es mucho más porque el horror inenarrable que presenciamos ese martes negro fue la causa, acaso la excusa, para una serie de hechos tan atroces como los que presenciamos, pero sin la espectacularidad de los acaecidos en New York y Washington y sí con el silencio cómplice de medios de comunicación, testigos y protagonistas.

La revancha por esos sucesos no se hizo esperar. Estados Unidos lanzó su campaña de Lucha Frontal contra el terrorismo a nivel mundial, con lo que consiguió una nueva excusa para seguir siendo el “Gendarme del Mundo”. El panorama se volvió de un gran peligrosísmo, todos eran sospechosos, tener un rasgo medio-oriental los convertía en objeto de observación, de persecución, y en sujetos exceptuados de los Derechos Humanos.

De ahí surgieron los excesos de Abu Ghraib, en los que militares norteamericanos demostraron su desprecio por la Dignidad Humana, los abuzos de Guantánamo, prisión sin jurisdicción localizada en la ilsa de Cuba, en la que se recluyeron cientos de personas sin acusaciones formales y otras tantas fueron enjuiciadas sin garantías de ninguna clase por tribunales de Guerra. Los excesos que rayaron con la tortura, reconocidos con desparpajo por el Presidente George Bush, quien también los defendió como una práctica legítima y necesaria, como una muestra del desprecio de los EEUU al DIH.

De la misma política surgieron las invasiones a Iraq y Afganistán, aún en contra de las resoluciones del Consejo de Seguridad de la ONU, en el que EEUU tiene Derecho de Veto, inexplicable hoy como cuando le fue concedido.

En el curso de estas campañas bélicas, que entre otras son culpables, al menos en parte, de la debacle financiera en la cual se vio sumido ese país en 2008, y de la que parece ser víctima nuevamente, se han cometido tal cantidad de exabruptos en contra de personas inocentes en esos países que el cálculo es imposible. Sólo hasta que apareció el héroe-villano Julian Assange con sus WikiLeaks, empezamos a vislumbrar la magnitud de la barbarie.



Sólo por citar un ejemplo, espero no arquetípico de la conducta de las tropas aliadas en Afganistán, uno de los mencionados Leaks reveló que un contingente militar acribilló a varios civiles entre ellos a una anciana y a una menor, y posteriormente solicitaron un bombardeo al lugar de los hechos con el fin de borrar las evidencias de semejante crimen, suceso que se suma a otros hechos conocidos, y seguramente distorsionados, no menos espantososos.

Ese fatídico 11 de septiembre de 2001 murieron cerca de 3.000 personas en medio de los viles ataques talibanes, pero el cálculo de las bajas del bando contrario obliga a afirmar que por cada muerte ocurrida en el 11-S, Estados Unidos, el adalid de la Libertad, ha cobrado al menos 30 vidas más, para un saldo de cerca de cien mil personas muertas, con la ya manida excusa de la lucha frontal contra el terrorismo, sin mencionar los abuzos en los aeropuertos, las desapariciones forzadas no denunciadas, y los tantos hechos que fueran exhibidos como inconexos, pero que tienen cuna en ese martes nefasto, ocasionando, lógicamente, la instauración de círculos viciosos de violencia y venganza, que difícilmente tendrán fin en el futuro próximo.

La ley del talión fue un principio de justicia y de proporcionalidad en la Ley Penal, el “ojo por ojo, diente por diente” pretendía limitar el uso de la fuerza represiva, años después el Padre de la No Violencia "El Mahatma" Ghandi afirmó: “Ojo por ojo y el mundo terminará tuerto”, en este caso el mundo terminó descuartizado.


lunes, 5 de septiembre de 2011

5 Minutos con la Constitución II

Un puente al Futuro II: La Séptima Papeleta, ¡Bienvenidos al Futuro!



Por: Juan Pablo Gutiérrez Alzate - @elmiquitojpg

Las circunstancias del país exigían la materialización de cambios verdaderos que hicieran factible una modificación profunda en la vida de los colombianos, que les permitiera vivir mejor. Fueron los jóvenes quienes se hicieron los portavoces de esta inquietud de toda la nación. De ellos, especialmente de estudiantes de diversas carreras de la Pontifica Universidad Javeriana, la Universidad del Rosario y de la Universidad Externado de Colombia surgió el Movimiento de la Séptima Papeleta. 

El Movimiento se consolidó después de las muertes del Líder Liberal Luis Carlos Galán, del líder de la Unión Patriótica Bernardo Jaramillo Ossa y del Líder del movimiento guerrillero recién desmovilizado M-19, Carlos Pizarro Leongómez, que expresaron su rechazo a la situación de violencia en Colombia, especialmente durante los gobiernos de los presidentes Belisario Betancur y Virgilio Barco.

A través de la Séptima Papeleta se promovió la introducción de una papeleta electoral adicional a las seis oficiales, en las elecciones de marzo de 1990, a fin de promover la convocatoria de una Asamblea Constitucional en Colombia. La respuesta de la población en las urnas reflejó el movimiento masivo que se había conformado en torno a la iniciativa, aunque la Registraduría General ni siquiera contabilizó los votos que fueron depositados; sin embargo el mensaje ya estaba enviado, era claro que una gran Reforma era un reclamo de la sociedad y una obligación para la legitimidad del poder.

El Gobierno Nacional consciente de las particulares circunstancias en las que el país estaba inmerso, decidió expedir un decreto cuyo contenido planteaba el cumplimiento del mandato consignado en la última elección y los lineamientos para la convocatoria. Por medio del mismo se procuraba definir estrictamente la competencia de la Asamblea Constitucional a ciertos temas seleccionados con mucho cuidado por el Presidente César Gaviria Trujillo y en el que estuvieran presentes la gran mayoría de las fuerzas políticas nacionales.

Para sorpresa de muchos el análisis de constitucionalidad hecho por la Corte Suprema de Justicia en pleno, llevó a la declaratoria de la constitucionalidad del decreto, pero con la supresión de las temáticas que limitaran el poder de la Asamblea. La Asamblea Constitucional comenzó sus sesiones el 05 de Febrero de 1991 y con su instalación el Congreso Nacional quedó cesante. Su misión inicial era la de Reformar la Constitución de 1886, sin embargo en sus primeras deliberaciones la Asamblea decidió modificar sus funciones y pasó de ser Constitucional a Constituyente y quedó facultada para Reemplazar la Constitución.

A esta cita democrática concurrieron 70 Delegados elegidos popularmente de todas las vertientes Políticas del país: 25 Liberales Oficialistas, 19 miembros del M-19, 11 de Salvación Nacional, cinco Conservadores Oficialistas, cuatro Conservadores Independientes, dos delegados de la Unión Cristiana, dos de la UP y dos de los Indígenas y de otras listas. La diversidad estaba asegurada.

Esta cualidad se acentúo cuando la Asamblea decidió darse una Presidencia colegiada, conformada por Álvaro Gómez Hurtado, del Movimiento de Salvación Nacional, Antonio Navarro Wolff, de Alianza Democrática M-19 y Horacio Serpa Uribe, del Partido Liberal Colombiano.

La sesiones, como estaba definido en el mandato que recibió la Asamblea, debían concluir el 04 de Julio y en un caso sui generis en la política de nuestro país, la Asamblea cumplió dicho plazo. En el acto de lanzamiento de la nueva Constitución los tres Co-Presidentes pronunciaron al unísono el Preámbulo de la Carta:


Por su parte cuando el turno de los discursos le correspondió al Presidente Gaviria, él le dijo a todos los Colombianos: ¡Bienvenidos al Futuro!.


Nota del Redactor: Esta entrada hace parte de un grupo de nueve ensayos breves conmemorativos de los 20 años de la Constitución Política de Colombia, difundidos a través de la Emisora Cultural Caldas FM, de la Gobernación de ese Departamento.

lunes, 29 de agosto de 2011

5 Minutos con la Constitución I

Un puente al Futuro I: 100 años de la Constitución de 1886 y crisis de las instituciones



Por: Juan Pablo Gutiérrez Alzate - @elmiquitojpg


En 1986 Virgilio Barco presidió las celebraciones de los 100 años de la Constitución de Rafael Núñez, vigente desde 1886, desde esa época ya se venía hablando de la necesidad de modificarla, esto se había intentado por medio de dos reformas que presentó el gobierno del presidente Barco, pero que no prosperaron debido a que se propuso convocar a un "Referendo extraordinario por la paz y la democracia", durante el trámite de la reforma constitucional proyectada para el 21 de enero de 1990 para consolidar los acuerdos de paz con la guerrilla del Movimiento 19 de abril (M-19), perodebido a la presión violenta del narcotráfico, se quiso aprovechar la consulta con el pueblo para que se pronunciara también sobre la extradición, lo que causó que el gobierno desistiera de la totalidad del proyecto.

De origen Conservador, la Constitución de 1886 ya había sufrido sucesivas reformas que habían matizado esa orientación. Las Reformas Liberales dieron el voto a las mujeres, disminuyeron la mayoría de edad, y dieron paso a la elección popular de Gobernadores y Alcaldes, aunque también consolidaron el Frente Nacional.

¿Pero qué pasaba desde aquella época que varias fuerzas del país solicitaban una gran reforma?, pues estamos de acuerdo en que cuando las cosas van bien no hay que hacer cambios sino ajustes para que vayan mejor, el contexto de estas solicitudes está demarcado por una parte oscura de nuestra historia reciente.

Era el reino del siniestro Pablo Escobar, el mayor delincuente de nuestro país y uno de los peores del mundo. Su inmenso poder, basado en los escandalosos ingresos que tenía fruto del Narco-Tráfico, le permitió declarar una guerra sin cuartel contra el Estado Colombiano que tambaleó frente a su estrategia de corrupción y terror. 

Las fuerzas vivas de Colombia afirmaban que la Constitución de 1886 no brindaba las herramientas que un país tan convulsionado necesitaba para afrontar esos grandes retos, la Reforma era imperativa para salir de ese caos en el que estábamos sumidos.

Las elecciones presidenciales de 1990 fueron, sin dudas, las más sangrientas de las que tenemos noticia. En el curso de la campaña sucumbieron a manos de la delincuencia Jaime Pardo Leal, Bernardo Jaramillo Ossa, Luis Carlos Galán y Carlos Pizarro, cuatro de los aspirantes a la Presidencia y junto a ellos centenares de ciudadanos víctimas de desquiciados actos de terrorismo.

César Gaviria Trujillo recibió las banderas de Luis Carlos Galán, quien era el favorito en todas las encuestas, entregadas por su hijo durante el sepelio y arrasó con un 48 % de los votos frente a sus tres contrincantes. Una de las propuestas de su campaña era la de la convocatoria a una Asamblea Constitucional, que buscara una reforma profunda de la Constitución y a sus instituciones.

Varios estamentos de la sociedad civil, en especial jóvenes estudiantes de la Pontificia Universidad Javeriana, la Universidad del Rosario y del Externado de Colombia empezaron a promover un movimiento que le diera viabilidad jurídica a una citación a una Asamblea Constitucional, que se enfrentaba con la dificultad que representaba el procedimiento contenido en la misma Constitución del 86 para su reforma.

Así nació el Movimiento de la Séptima Papeleta, que será el tema de la próxima entrada.

Nota del Redactor: Esta entrada hace parte de un grupo de nueve ensayos breves conmemorativos de los 20 años de la Constitución Política de Colombia, difundidos a través de la Emisora Cultural Caldas FM, de la Gobernación de ese Departamento.

martes, 16 de agosto de 2011

Ke Q’nta Mai?

Por: Juan Pablo Gutiérrez Alzate - @elmiquitojpg



A pesar de que nos cueste aceptarlo, el Facebook y otras redes sociales se han convertido en una herramienta para algunos, y en un must para otros. Yo me encuentro en el selecto grupo de la intersección entre herramienta y vicio. A diario mínimo cuatro entradas garantizan estar al tanto de la “actualidad” de todas las personas que he o me han aceptado como “amigos”, de los cuales en su gran mayoría no pasan de meros “conocidos”.

Esta manía, casi compulsiva, me ha permitido percatarme de una serie de hechos que me parecen, cuando menos, preocupantes.

Tengo la oportunidad de contar entre mi selecto grupo de casi 3.000 “amigos” de Facebook con muchos niños y jóvenes de entre 10 y 18 años, de los que se pueden catalogar como “niños bien”, agrupando en esta odiosa clasificación a alumnos y exalumnos de varios colegios del estrato alto principalmente de Manizales y algunas otras ciudades.

Al hacer efectiva la mencionada manía y poner en mi navegador www.facebook.com y dar clic en inicio me doy cuenta de todas las actualizaciones que los mencionados jóvenes han hecho en las últimas horas.
Por cada lapso entre entrada y entrada, estos jóvenes, que parecen ser tanto o más adictos que yo, han subido fotos, videos, actualizado estados, se han unido a grupos y hecho comentarios de toda índole frente a las publicaciones de sus “amigos”.

Lo que al principio definí como preocupante, ocurre en la tonalidad que usan estos “niños bien” y en el contenido que suben a las redes sociales. Todo me indica que entre muchos de estos jóvenes impera una cultura que hace culto al hampa, al crimen, a los modismos y la jerga de un bajo mundo, que sinceramente ellos desconocen en sus verdaderas facetas, pero con el cual están familiarizados a través de los medios de comunicación, las mismas redes sociales y más recientemente, incluso desde los video juegos.

Es un lenguaje intencionadamente soez, pero que curiosamente no pretende ofender, sino, por el contrario, ratificar los lazos de amistad que existen entre ellos, en esa mezcla de la particular aparcería que existe entre los miembros del hampa, que con curiosos (¿?) códigos éticos, no les tiembla la mano para desaparecer al contrario, pero que arriesgarían su propia vida en protección de sus pares.

En la separata dominical del diario La Patria de Manizales, el Dr. Orlando Mejía Rivera, hace una encarnada crítica a este modelo de apología al crimen que hacen medios de comunicación y otros estamentos, como agentes de un sistema de ideologización favorable hacia el crimen. El médico y escritor afirmó: “Esta “traquetización de los ricos” es, en realidad, la impregnación de los rasgos y valores mafiosos a toda la sociedad colombiana, incluyendo los pobres, la clase media y los ricos. De ahí la apología del “capo”, la “prepago” y el mundo “sicarial” en la televisión, el cine y la narrativa popular.”1 Es a esta avalancha de información que refuerza la apreciación positiva que estos jóvenes parecen tener de este tipo de conductas a la que hacemos referencia, y que se ve reflejada en el contenido que sin reparo en lo que de ellos pudieran decir sus demás “amigos”, suben en las redes sociales. Pero el asunto no termina allí, lo más preocupante es que estos jóvenes han incorporado no sólo la jerga sino también los modos y el aspecto de este sector, infortunadamente no opacado de la sociedad. Es el reino del “siete”, de las cadenas, de las camisetas manga sisa, es la elevación de una estética ramplona y vulgar a la altura de aspiración personal, y tal vez (espero que no), generacional.

Sinceramente espero que esto no sea más que una moda pasajera, y que no sea el reflejo del íntimo deseo de estos jóvenes, pues es suficiente la ilustración que respecto de la búsqueda del dinero fácil y sus consecuencias en la sociedad colombiana hemos tenido. Espero que este escrito, que no sólo está colgado en el blog “Tan Lindo El Miquito”, sino que lo enviaré a las directivas de varios colegios, sea un llamado de atención para que Familias e Instituciones Educativas tomen, INTELIGENTEMENTE, cartas en el asunto.

1 Tomado del artículo "El arquetipo del astuto y las culturas mafiosas". Publicado el domingo 14 de agosto de 2011, en la separata cultural Papel Salmón, del diario La Patria de Manizales.

miércoles, 22 de junio de 2011

El Gran Juego Serio: Escultismo y Democracia

Introducción al Trabajo de Grado del mismo nombre, elaborado por 
Jose Manuel Varela Osorio @tiguala5 y Juan Pablo Gutiérrez Alzate @elmiquitojpg



En Colombia, transcurridos 20 años desde la entrada en vigencia de la Constitución de 1991, no ha habido una verdadera aprehensión de los principios que fundan el modelo de Estado que pretende elevarse a partir de esa fecha. Para ello es necesario que en todos los estamentos de la sociedad se lleven a cabo medidas tendientes a que los jóvenes, próximos ciudadanos, interioricen esos principios y los vivan en su vida cotidiana. Quienes elaboramos este trabajo consideramos que el Movimiento Scout es una institución que tiende a que sus miembros vivan su vida de acuerdo a un código de conducta que les dirige indefectiblemente a vivir en consonancia con esos principios que fundan el Estado Social de Derecho: la Vida, la Dignidad y el Trabajo. A lo largo de todo el trabajo demostramos cómo el Escultismo ha llevado a cabo esa tarea, que valga recalcar desde ya, es de toda la sociedad.
Con esta pretensión dividimos el trabajo en tres capítulos, el primero “El Estado Social de Derecho” cuyo objetivo era enunciar el concepto y evolución del Estado, hasta la constitución del Estado Social de Derecho, haciendo un recorrido por los hechos y circunstancias que convergieron para la redacción de la Constitución Política de 1991, igualmente la enunciación de los Principios que constituyen este modelo de Estado. En el segundo capítulo, “El Movimiento Scout y su Método Educativo”, hace un recorrido por la historia del Escultismo desde su comienzo como un experimento hasta su estado actual como la organización juvenil más grande del mundo, igualmente este capítulo describe el Método educativo del que se vale el Escultismo para el cumplimiento de su Misión y de su Causa: La Educación para la vida. El tercer capítulo, “Aporte del Movimiento Scout a la Materialización del Estado Social de Derecho en Colombia”, es el capítulo conclusivo del presente trabajo. En él se integran los conceptos de los dos capítulos precedentes y se cuestiona sobre la cuestión central del presente trabajo. Para ello expusimos la relación que tienen los planteamientos de nuestra Constitución Política y la Ley Scout, igualmente diferentes iniciativas de la Organización Mundial del Movimiento Scout en todos los niveles, consonantes con los fines de nuestro Estado, posteriormente la opinión de jóvenes y adultos miembros del Movimiento Scout acerca del aparte que éste ha brindado en sus vidas y finalmente la conclusión que nos lleva a expresar cómo el Movimiento Scout aporta en la construcción del Estado Social de Derecho, y por lo tanto de una Colombia mejor.
Esperamos aportar por medio de este trabajo tanto a las instituciones democráticas, y a la interiorización de los principios del Estado Social de Derecho por parte de los jóvenes, así como al Movimiento Scout en Colombia para que aproveche el potencial que tiene como un agente de cambio social, en su meta de Construir un Mundo Mejor.

miércoles, 15 de junio de 2011

Y tú, ¿serviste hoy?


Toda la naturaleza
es un anhelo de servicio.
Sirve la nube,
sirve el viento,
sirve el surco.
Donde hay un árbol que plantar, plántalo tú.
Donde hay un esfuerzo que todos esquivan,
acéptalo tú.
Sé tú el que apartó la piedra del camino,
el odio entre los corazones,
las dificultades del problema.
Hay la alegría del ser sano y la del ser justo.
Pero hay, sobre todo, la hermosa,
la inmensa alegría de servir.
Qué triste sería el mundo
si todo en él estuviera hecho,
si no hubiera un rosal que plantar,
una empresa que emprender.
No sólo se hace mérito con los grandes trabajos;
hay pequeños servicios: adornar una mesa,
ordenar unos libros...
El servir no es faena de seres inferiores.
Dios, que da el fruto y la luz, sirve.
Y tiene los ojos fijos en nuestras manos
y nos pregunta cada día:
¿serviste hoy?
                                                                                  Gabriela Mistral - Chile